TREVELIN Y RUTA DE LA COLONIA GALESA
Ubicada a 25 kilómetros de Esquel, Trevelin es un apacible pueblo cordillerano con una marcada presencia de la cultura galesa. La historia comienza con la llegada de los primeros colonos en el año 1985 y que se asentaron en el valle para desarrollar actividades productivas principalmente la triguera con la instalación de los molinos, tomando así el nombre que hoy lo caracteriza Trevelin “Pueblo del Molino”. La historia se mantiene viva en los museos y relatos. El valle hermoso, también dio lugar a diferentes emprendimientos: como viñedos, criaderos de Truchas o las plantaciones de Tulipanes. Se visitan la Cascada Nant & Fall, el Museo del Molino Harinero Nant Fach y viñedos Nant & Fall. El recorrido termina en Trevellin, disfrutando de un típico té Galés (opcional).
Esta excursión se desarrolla a bordo del Yellow Submarine. A diferencia de las otras embarcaciones esto permite observar a las ballenas sumergidas en su mundo, bajo el agua y con una perspectiva completamente diferente. La experiencia es la misma que si se estuviera buceando junto a ellas. Mientras permanecen cerca del buque es posible observarlas a través de las 40 ventanas de la cabina submarina. A bordo, los pasajeros pueden circular libremente y optar también por la cubierta del buque para observar desde la superficie del agua como en un avistaje de ballenas tradicional. Las salidas están sujetas a la visibilidad en el agua.
Conoceremos la esencia gastronómica y cultural de Palermo, uno de los barrios más vibrantes de Buenos Aires. El tradicional tour de Palermo se renueva y pasa a llamarse Local Bites Palermo Tour, con un nuevo recorrido pensado para acercar a los pasajeros a los sabores más cotidianos y auténticos de Buenos Aires. La experiencia propone disfrutar a través de la gastronomía, un día completo en la vida de un argentino: comenzamos en una panadería con el clásico desayuno o merienda de medialunas y chipá; continuamos descubriendo la cocina casera y abundante de un bodegón porteño; y llegamos finalmente a la mesa del asado argentino, uno de los rituales gastronómicos argentinos por excelencia. El recorrido termina con un clásico dulce para completar la experiencia. Durante aproximadamente 3 horas y media, los pasajeros degustarán más de 10 platos, con bebida alcohólica incluida en una de las paradas, además de bebidas sin alcohol.